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viernes, 30 de julio de 2010 |
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Ojo por ojo, cuernos por cuernos Como muchas otras mujeres, descubrí que era una cornuda. Mi marido me ponía los cuernos con su secretaria. Al principio me invadió la ira y la desesperación, pero... me tranquilicé al pensar que mi venganza iba a ser todo un placer. Mi estrategia sería pagarles a los dos con la misma moneda.... |
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